Más o menos crema

Póngale mucha crema a sus Tacos (reza la popular expresión)

Póngale mucha crema a sus Tacos (reza la popular expresión)

Crema de leche…de vaca… es la crema a la que se hace referencia.

Resulta que en México se comen tacos. Según la zona llevan o no crema. Pero hay taquerías o taqueros donde los taquitos y su relleno son pequeñitos. ¿Qué hacen? Les ponen un montón de lechuga y bastante crema, que el plato se ve grosero de tan lleno.

No hay tal. Siguen siendo los mismos taquillos con más o menos crema.

Así que se dice “No le pongas tanta crema a tus tacos”, pues la crema no los hace mejor. Los adorna, sí, no hay duda, pero no cambia los tacos, sean buenos o malos.

Pues ese es el tema de esta semana. Ya cayeron las bolsas mundiales hasta el piso, ya recogieron sus ganancias los que las hicieron caer y tal como Sir Evelyn de Rothschild lo explica “muy correctamente” (este es un link), no es culpa suya, sino de quienes no saben usar la bolsa y la usan para especular y no para financiar.

Congresistas “ahora quieren regular” el medio financiero. Perdón, pero eso es también crema en los tacos.

Hay mil temas:

  • La pena de muerte
  • La legalización de las drogas
  • La reforma educativa
  • El aumento del gasto social
  • El fondo de pensiones

Y casi todo lo que se trate en periódicos, congresos y noticieros, es la crema en los tacos nada más.

¿Cuáles son los tacos?

Los tacos son los simples seres humanos con sus derechos naturales y su dignidad. Como nos encanta a los humanos despeluchar a otros humanos que consideramos que son inferiores, tarados, etc., está claro que de tales despeluchadas y abusos, siempre resultan desgracias por todos lados. Pero luego de que las desgracias son evidentes, “hay que regular”, “hay que legislar”, “hay que matar”, “hay que legalizar” y en fin, ponerle crema a los tacos para que se vean más adornaditos, pero no. Eso no cambia la realidad.

Esta moneda hecha de un golpe no tiene gracia alguna.

Esta moneda hecha de un golpe no tiene gracia alguna.

Puede rascarse en la historia o en la Historia, y hallar gran cantidad de pasajes de estos “despeluchadores”, gandallas, que muestran una y otra vez, esa fuerza destructora que aparece, destruye, se oculta o se diluye y muta una y otra vez apareciendo de muchas formas. Como país, como imperio, como religión, como mafia, como droga, como enfermedad, epidemia, como guerra, como TV, como pecado, como tentación, glamour, jet set o decadencia.

Más valor tiene la pieza hecha a mano sea del material que sea

Más valor tiene la pieza hecha a mano sea del material que sea

Ya lo describía Sir Arthur Conan Doyle en su Sherlock Holmes, cuando presentaba a estas fuerzas destructoras, personificadas en el siniestro Profesor Moriarti.

Cuando existe mala leche, maldad, ganas de fastidiar, no existe ley, no existe regla ni control alguno que pueda contra la maldad. El caso de México es muy ilustrativo por varias razones: (1) porque la sociedad ha llegado a un grado de corrupción generalizado que se confunde muchas veces la salida. “votaré por tal partido”, “votaré por este”, “haré un partido nuevo”, “haré una revolución”. (2) Segundo, porque mientras en países anglosajones se procura mostrar virtud lo más posible, en México se exhibe hasta con cierto orgullo y crudamente la cochinada, la corrupción, eso que hay en todo el mundo, pero que aquí no se quiere ocultar, porque no hay razón para ocultarla cuando la vivimos.

Pero por falta de comprensión de esa “matemática” o “filosofía” del ser humano, nos buscamos salidas falsas, soluciones mágicas que nada tienen que ver con el problema.

El narcotráfico no es problema, como tampoco lo es la drogadicción. Estos son sólo los reflejos de otros problemas. Si nuestro presidente decide atacar a los narcotraficantes, legalizar la droga o decide hacer cualquier ataque a la crema de los tacos sin revisar qué tipo de tacos son primero, estaremos tirando el dinero y las vidas inutilmente.

El narcotraficante no es en realidad narcotraficante, es criminal. Si le quitas el negocio del narco, buscará otro igual de rentable: venta de órganos, secuestro, extorsión. Además, órgano de control del Estado, -el Gobierno-, tolera históricamente toda acción criminal que le deja ganancias económicas a sus empleados, por esa razón, si pones un negocio en la calle, serás retirado sin lugar a duda. Pero si pones un negocio (lícito o ilícito) y repartes ganancias, florecerá también sin duda hasta que alguien más importante se incomode porque no recibe su parte y pida tanto que te obligue a desaparecer. Contrastantemente, los desempleados que se vuelven “narcotraficantes”, estos ni son criminales ni son narcotraficantes. Son desdichados nada más, gente sin oportunidades, sin orientación, sin educación, sin apoyo del Estado, para ganarse la vida de una manera digna.

Por el otro extremo, los usuarios de los negocios llamados “ilícitos”, también los hay de muchos tipos: los frustrados, los despreciados, los resentidos, los rebeldes, los necios, los suicidas y en fin, los que no han logrado comprender su valor propio por la razón que sea. Llámese por que el Estado no los sabe atender ni entender o bien porque el Estado los crea de manera deliberada.

Nótese que repito “el Estado” en varias ocasiones, porque ¿para qué nos agrupamos socialmente? ¿por qué mejor no somos seres aislados plenamente sin bandera y sin frontera? Pues porque hace mucho se nos enseñó que esa unión o asociación nos permitiría ayudarnos unos a otros. Los más viejos darnos sus experiencias y explicárnoslas para evitar repetir errores. Los más jóvenes para ser la fuerza activa que haga producir para bien de esa asociación o Estado. En palabras sencillas el Estado fue hecho para hacer unos ricos taquitos, de sabores, con salsas diversas, pero al final puros ricos taquitos.

Para que si acaso alguien hacía los tacos medio mal, le mandáramos atención para que los hiciera bien. No es más complicado que eso.

Pero cuando la fábrica de tacos, la Nación en sus letras nítidas, produce tacos podridos y queremos arreglarlos poniéndoles cremita para que no se note lo jodido del taco, significa que no entendemos nada de nada.

Esta no es una crítica ni choteo a ningún político. Mis respetos más sinceros a todos los taquitos ricos y los taquitos jodidos. Veamos que todo tiene remedio. Ayer vi un video de cirugía de tetas. Digo, si nos arreglamos las tetas, ¿qué no será menos sangriento y traumático hacernos cirugía del alma? ¿qué acaso no es fácil entender que la mayor parte de la riqueza del mundo es gratis? (lo acláro más abajo). ¿No es obvio que no hay que pelear sino ayudarnos, tal como es el principio de todo Estado protector de la creación de los ricos taquitos y tacotes?

Energía del Viento

Energía del Viento

Riqueza Gratis: Pues sí, ya fue tema pasado, pero lo repito de manera resumida. Vayan y planten una hectárea de lo que quieran. A mano o con máquina. Gasten agua y diesel para ayudarse si quieren. Energía eólica para ahorrar y no contaminar. Bueno, como gusten. Vistanse de corbata si quieren para cultivar la tierra. Ahora bien: el tomate, la lechuga, cebolla, ajo, elote (maíz), trigo, cebada, centeno, arroz, brócoli, lechuga, frijoles, alubias, garbanzos, chícharos, ejotes, fresas, ETC más todos los otros que vienen de árbol más desarrollado: manzanas, naranjas, mandarinas, peras, ETC, TODOS ESTOS Y MUCHOS MÁS, PERO TODOS, van a crecer claro que por el agua que ustedes les riegan. Pero los que no rieguen, dependerán de la lluvia. Y principalmente, la energía más importante, vendrá del SOL, la famosa fotosíntesis, la formación de azúcares y todo eso, es trabajo del SOL. Pongan toda el agua que quieran, fertilizantes, etc., pero que hubiesen sólo TINIEBLAS, obscuridad. Sorry men and ladies, pero no crecería casi nada de esto. Y sin alimento ¿para qué quieres iPod, BMW -y hasta ahí? Es inutil querer cacharros sin alimento. No durarías una semana o 1 mes según qué tan fakir seas.

En la escencia de un rico taco está una escala de prioridades y valores bien establecida. Hay n listas de estas, pero dificilmente una de ellas pondrá el alimento en segundo lugar. La salud puede pensarse en primero, pero sin buen alimento no habrá buena salud.

Bueno pues qué más reingeniería, qué más importante que cirugearse las tetas.

No se tema que alguien quede sin chamba cuando las cosas toman su nivel más elemental sin glamour y sin tonterías. Los médicos seguirán teniendo mucho trabajo. Los cirujanos, los abogados (hoy triste y popularmente llamados abogangsters), políticos, contadores, ingenieros, todos siguen teniendo un lugar tan digno como quieran defenderlo de hecho, no de apariencia.

Incluso las acciones y la bolsa tiene oportunidad. Pero no para especular. Pregunten a cualquier contador cuánto debe valer una acción. Ellos podrán calcular un valor exacto y seguramente este valor fluctuará pero no por oferta y demanda de acciones, sino por el valor real de la empresa: sus activos y más que sus ventas, por sus utilidades, pues cualquiera puede vender con pérdidas. Hoy en día vemos tan normal que la empresa tenga 2 caras. La cara que vemos al ir a visitar la empresa y ver su ambiente de trabajo, sus utilidades y eso. Otro lado el llamado “financiero”, donde la acción vale según qué tanto la pidan no lo hagan. Quien guste de subir y bajar cosas por oferta y demanda, que no les llame acciones. Dígales “lotería” o “monopoly”, “casino”. La vida de la empresa es penosa, está llena de retos, procesos lentos, accidentes, portazos en la nariz del vendedor, pleitos laborales, sí problemas financieros, pero reales, como necesitar una máquina para cumplir con un pedido y no tener dinero para comprarla. Nada tiene qué ver esta vida dura de la empresa, con la pachanga de la oferta y demanda de acciones. Es más, pruebas del daño de estas 2 caras de la empresa, es que, una vez habituada la empresa a “creer” que “vale más”, hace planes se endeuda y un día “debe todo”, porque los “accionistas” se fueron.

Nada hay de malo en necesitar financiamiento, pero no es una salida digna jugar “a la bolsa”, porque se ven las consecuencias una y otra vez. ¿Cómo se le hace entonces? El principio es simple y es un principio filosófico del ser humano:

Todos tenemos una capacidad de producir. Nuestro producto debe tener un valor. Somos “capital” porque tenemos potencial. Ese capital debe encontrar una correspondencia en el Estado donde vivimos. El billete impreso por el Estado debe representar el capital Nacional. Si no tenemos madera de empresarios, ni educación, ni idea de qué hacer, ahí está el Estado para orientarnos. Pero mientras miremos miopemente que el billete ha de imprimirse para estarlo succionando como aspiradora y así evitar una inflación, nunca saldremos ni de deudas, ni haremos nada más que ir en la retaguardia de todo.

El producto interno bruto anual por habitante se dice andar en los 6 mil dólares u 80 mil pesos aprox. Eso se supone que son cerca de 7,000 pesos por habitante al mes y si en cada familia hay 4.5 habitantes, resultarían 31 mil pesos por familia al mes. Lo cual quiere decir, que no andamos tan mal. El problema está en que cada familia se queda con 5,000 nada más y con ésto no puede vivir. El que se queda con los otros 26 mil pesos al mes, qué bien que se los quede, será muy hábil, pero su empresa no puede vender más, porque no hay capacidad de compra; sus empleados o los empleados del vecino no ganan suficiente. Además debe pagar seguridad y guardaespaldas, alarmas, armas, cámaras, blindajes y todo eso, porque es natural que el chisme corra de que ahí donde él anda, hay billete. Pero ya para terminar: llegar a eso de menospreciar el trabajo con el que nos enriquecemos, es hacer tacos podridos. Unos y otros. Y si estas cosas pueden pasar en un Estado es porque el Estado lo permite (o sea, todos lo permitimos).

¿Donde estamos? ¿Por qué no hacemos el estado que queremos? Pues porque estamos viendo la tele, nos estamos drogando, estamos follando putas y en fin, haciendo el Sodoma y Gomorra que ya HEMOS hecho tantas veces y no queremos entender que eso nunca es camino.

Una lección que nos dejó la Influenza: decían que si nos dábamos besito nos contagiábamos y cosas así. El contagio es la clave. ¿acaso SOLO SE CONTAGIAN ENFERMEDADES? ¿No sería posible CONTAGIARNOS DE VIRTUDES? ¿Está cabrón? Claro porque no queremos ni pensarlo. Por fin trabajar por algo útil y por fin dejar de quejarnos. Dice el dicho que “el día que se inventarion las excusas se acabaron los pendejos”. Es decir, que nos resulta cómodo tener un Estado verdugo, porque así éste será culpable de todos nuestros males. Pero resulta que el verdugo somos nosotros mismos. Nosotros somos el Estado.

El Sol es la energía primaria

El Sol es la energía primaria

Pues hagamos un virus que sea un Estadito. El Estado que nos gustaría pero en chiquito. Con 10, 20, 30 gentes. La ley nos lo permite. Hazle su acta constitutiva ¿oíste? Su propia constitución!!! Su nombre y bandera si quieres: Taquitos Sin Crema, A.C. ¿cómo ves? ¿O uno menos mamón?, sí órale (perdón por la mamada). ¿Qué van a hacer? ¿Club de tomar cerveza? ¿Club de Orgías?. O sea, para eso no necesitas asociación. Eso abunda allá. Haz algo que no exista allá afuera, en el Estado enfermo. Produce peces, produce ganado, verduras, fruta. Nunca será suficiente la que produzcas. Haz elotes y ponles mayonesa, chile en polvo, limón y queso. Haz los tacos más ricos que te puedas imaginar. No pienses en cuán rico se van a hacer tú y tus socios.

Un equipo de trabajo

Un equipo de trabajo

Se van a hacer ricos sin duda, pero eso no es lo que importa. Haz máquinas generadoras de energía de viento, de sol, de hidrógeno. Haz un instituto de educación real, de educación práctica para propagar tu VIRUS de virtud. Tendrán su Estadito, tu vecino hará otro y aquel de más allá hará otro. Un día la epidemia será suficientemente fuerte y no sabrás (o no sabrán tus nietos) dónde termina tu Estadito y comienza el Estado Nación de donde eres ciudadano. ¿Sucederá? A tí sólo te debe interesar tu Estadito y sus 10, 20, 50 o 100 socios, cuidarlos, darles buenos resultados, etc. Debemos educarnos a rendir cuentas, a hacer algo bueno. No todo es tranza, corrupción o agandalle. Tu diputado nunca será mejor que tú, porque tú mismo no te exiges más. Por eso tenemos el congreso mediocre que tenemos. Sólo por eso, porque nadie sabemos de dónde sale el candidato y ni nos interesa si gana o no. Qué mejor persona podía salir que el candidato actual, si los demás somos iguales. Igual damos mordida, igual nos fastidiamos al que se pueda, igual damos las excusas más tontas para justificar nuestra holgazanería y mediocridad.

¿Ahora sí ya viste por qué ningún partido es la salvación de nada? Eres tú y tus buenos amigos que puedas cultivar, para trabajar en equipo y hacer algo contagiosamente bueno. Qué hueva y ¿acaso ya no podré pensar en tirarme a la puta esa de las tetotas? Tíratela si te gusta, pero no engañes para eso. No hay nada de malo en que te guste ser putañero. Si te gusta, así eres y es mejor saber que así eres que pensar que eres mil cosas que no eres. Lo mismo para las tías. Si todo lo que les gusta en la relacion de pareja es el salchichón y el billete, planteenlo así porque no hay nada de malo en eso, así tendrán al tío que le encante tenerlas encantadas dándoles dinero y salchichón. (parece que me fui a los extremos, pero chequen de qué se habla en el café, la escuela, el futbol: tetas, salchichones, dinero y folladas ¿qué tendremos dentro que no hablamos de otra cosa?)

Hasta Pronto

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s